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Zafra 2009 de
Granos y Frutas Secas...
Tenemos el agrado de ofrecer,
de la cosecha 2009 en Granos...

En semillas...

En frutas
secas y disecadas...

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PROPIEDADES DEL
AJO

Un ingrediente estrella en la elaboración de
muchos platos, indicado en el tratamiento de
enfermedades como la hipertensión, la
taquicardia y la arterioesclerosis
El ajo es una raíz formada por 12 ó 15
bulbillos o "dientes de ajo" envueltos en
capas finas, y a este conjunto se le conoce
como "cabeza de ajo". Confiere a los platos
un aroma peculiar además de un fuerte sabor
y lo más importante, tiene muchos efectos
beneficiosos para la salud.
Clasificación
científica
El ajo pertenece a la familia de las
Liliáceas, especie Allium sativum. Dentro
del género Allium, además de los ajos, están
las cebollas, las cebolletas, el cebollino y
el puerro.
Diversidad y tipos
En el supermercado se pueden encontrar ajos
de 3 tipos en función del color de su
cubierta.
- Ajo rosado o morado: el color de su
cubierta le da el nombre y son ajos que no
se conservan tan bien como los ajos blancos.
- Ajo blanco o común: su tamaño es más
grande que el ajo morado y su conservación
es buena. Tiene un sabor muy marcado y un
aroma persistente.
- Ajete o ajo tierno: este es el tipo de
ajos que se utiliza mucho para elaborar
tortillas y revueltos.
Valor nutritivo
Los ajos están formados principalmente por
agua e hidratos de carbono. En cuanto a
vitaminas, destaca su contenido en vitamina
C y algunas del tipo B, como B1 y B3. Los
minerales más destacados son potasio,
calcio, fósforo y magnesio. Cabe resaltar
que la cantidad de ajo que se toma es tan
pequeña que es insignificante el aporte de
nutrientes a través de su consumo. No
obstante, el ajo contiene unos componentes
ricos en azufre que son los que
verdaderamente le confieren las propiedades
saludables; aunque el desagradable olor que
provoca comer ajo, sobre todo crudo, hace
que mucha gente sea reacia a incluirlo en su
dieta.
Tabla de
composición (100 gramos de porción
comestible)
Energía (Kcal.) Proteínas (g) Hidratos de
carbono (g) Fibra (g) Potasio (MG) Magnesio
(MG) Fósforo (MG) Vit. C (MG) Vit. B3 (MG)
119 5,7 23.4 2.1 446 23 134 22 0.46
Ventajas e
inconvenientes de su consumo
El ajo tiene sobre el organismo muchos
efectos positivos: ayuda a eliminar del
intestino bacterias nocivas, tiene una
acción diurética, alivia las congestiones y
entre otros efectos ayuda a que la sangre
fluya mejor por las arterias. Por todo ello,
el consumo de ajo como ingrediente de las
comidas es muy recomendable para todas las
personas, y en particular, para quienes
padecen hipertensión arterial, taquicardia y
arteriosclerosis.
El ajo aunque tiene múltiples beneficios
también tiene algunas contraindicaciones. Se
desaconseja tomarlo en exceso cuando haya
una tendencia a sufrir hemorragias, porque
debido a su efecto vasodilatador hace que la
sangre fluya con mayor rapidez. En casos en
los que haya deficiencia de ácidos gástricos
puede que no se digiera bien y provoque
flatulencia. Por otro lado, un consumo
excesivo de ajo puede provocar ardores de
boca, esófago y estómago. No obstante, el
principal inconveniente que tiene el ajo es
el mal aliento que provoca.
En la cocina
El ajo es un ingrediente básico en la cocina
de muchos países; se usa tanto entero como
picado, rallado o en polvo, y forma parte de
numerosas salsas, encurtidos y otras
preparaciones.
Los expertos en la cocina advierten que
cuando se vayan a freír los ajos, el aceite
no debe estar muy caliente, ya que en este
caso los ajos adquieren un sabor fuerte.
Algunas de las salsas que se elaboran con
ajo son el alioli -ajo y aceite de oliva- y
la ajada o allada -ajo y pimentón-. También
constituye platos típicos como el ajoblanco
malagueño -un tipo de gazpacho que incluye
mucho ajo-, la sopa de ajo, etc.
Criterios de calidad en la compra y
conservación
Los ajos de mejor calidad son los que tienen
las cabezas firmes, sin brotes y con una
envoltura seca. Conviene escoger las cabezas
pequeñas, compactas y pesadas. Los ajos
blancos se conservan menos tiempo que los de
color, que por lo general pueden almacenarse
hasta un año.
A la hora de conservarlos en casa, los ajos
deben mantenerse en un lugar seco, fresco y
bien ventilado, para evitar que se
enmohezcan y comiencen a germinar. Se pueden
colgar en la misma ristra conservándose así
hasta 6 meses. Si se opta por separar los
dientes, se pueden conservar los ajos sin
pelar en un bote con agujeros o pelados en
un bote de cristal en el frigorífico
recubiertos de aceite, que además de
conservarlos bien, confiere al aceite un
sabor exquisito para componer diversos
platos. Aunque resulte extraño, también se
pueden congelar aproximadamente 2 meses, si
previamente se separa la piel exterior,
aunque pierden sus propiedades culinarias.
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