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PROPIEDADES DEL
COLIFLOR

La coliflor
Una verdura de temporada que se presta a
formar parte de los menús de los meses de
otoño e invierno
Clasificación científica
La coliflor es una inflorescencia de forma
redondeada, carnosa y de gran tamaño.
Pertenece a la familia de las Crucíferas la
cual engloba más de 300 géneros de plantas
propias de regiones templadas o frías del
hemisferio norte. La coliflor pertenece al
género Brassica, y son de la misma familia
el bróculi, la col blanca o repollo, la col
Lombarda, la coliflor, el nabo y el rábano.
Origen y variedades
La coliflor es una verdura originaria del
Mediterráneo oriental (Líbano, Siria). Los
romanos fueron los primeros en cultivarla.
Desde Italia su cultivo se extendió a
distintas regiones del mediterráneo, gracias
a las relaciones comerciales que tuvieron
lugar en aquella época. Actualmente China es
el principal productor de coliflor, si bien
esta verdura se cultiva en todo el mundo.
Existen numerosas variedades de coliflor,
que pueden clasificarse en función de
diferentes criterios. Si se atiende a su
color, se distingue:
- Coliflor blanca. Es la variedad más común.
Su color blanco se debe a que se impide que
entren los rayos del sol y se impide el
desarrollo de la clorofila, pigmento natural
que aporta el color verde a los vegetales.
- Coliflor verde. En esta variedad se dejan
pasar los rayos sobre la inflorescencia y se
desarrolla así la clorofila. Esta variedad
es más aromática que la anterior y concentra
más vitamina C. El romanesco es un tipo de
coliflor verde.
- Coliflor morada. Contiene antocianinas,
unos pigmentos naturales responsables de su
color violáceo, color que desaparece con la
cocción y se transforma en un tono amarillo
verdoso.
Según la época del año en la que maduran,
encontramos variedades de verano, otoño e
invierno.
- De verano. Son coliflores compactas.
Presentan la ventaja de que no todas maduran
a la vez, por lo que las puede encontrar en
el mercado desde principio hasta finales de
verano.
- De otoño. Pueden ser coliflores grandes y
vigorosas o más pequeñas y compactas.
- De invierno. A pesar del nombre que
reciben, son variedades que realmente
maduran en primavera.
Su mejor época
Las coliflores se encuentran en su mejor
momento entre los meses de septiembre y
enero, si bien podemos disponer de ellas
durante todo el año.
Propiedades
nutritivas
El principal componente de la coliflor es el
agua, lo que acompañado del bajo contenido
que presenta tanto de hidratos de carbono y
proteínas como de grasas, la convierte en un
alimento de escaso aporte calórico. Se
considera buena fuente de fibra, así como de
vitaminas y minerales. En relación con las
vitaminas destaca la presencia de vitamina
C, folato y vitamina B6. También contiene
otras vitaminas del grupo B, como la B1, B2
y B3, pero en menores cantidades.
En cuanto a su contenido en minerales,
podemos considerar a la coliflor un alimento
rico en potasio y fósforo. También contiene,
aunque de forma menos importante, calcio,
hierro y magnesio. Éste último es de peor
aprovechamiento que el que procede de los
lácteos u otros alimentos que son fuente
importante de este mineral, al igual que
ocurre con el hierro, cuya absorción es
mucho mayor cuando procede de alimentos de
origen animal.
Al igual que otras verduras del mismo género
Brassica, el consumo de coliflor se aconseja
por su alto contenido en elementos
fitoquímicos (glucosilonatos, isotiocianatos
e índoles), entre otros, los cuales
contribuyen a la prevención de algunas
enfermedades degenerativas y a estimular el
sistema inmune por su carácter antioxidante.
Muchos de estos compuestos azufrados (dimetil
sulfuro,
trimetil sulfuro&) son responsables del
fuerte aroma que desprende esta verdura
durante su cocción.
Composición por 100
gramos de porción comestible
Energía (Kcal.) 22,2
Proteínas (g) 2,2
Hidratos de carbono (g) 3,1
Fibra (g) 2,1
Potasio (mg) 395
Sodio (mg) 47,0
Calcio (mg) 22
Fósforo (mg) 60
Vitamina C (mg) 67
Folatos (mg) 69
Ventajas e
inconvenientes de su consumo
Gracias a su alto contenido en agua y a su
escaso contenido energético, la coliflor es
una verdura idónea en dietas de control de
peso, teniendo en cuenta el método de
cocción y los aliños. Además, por su
contenido en fibra resulta saciante y reduce
el apetito, un aspecto muy beneficioso en
estas circunstancias.
Comparte con el resto de verduras y
hortalizas su carácter diurético, por lo que
el consumo de coliflor favorece la
eliminación del exceso de líquidos del
organismo y resulta beneficioso en caso de
hipertensión y retención de líquidos. Al
estar aumentada la producción de orina se
eliminan además de líquidos, sustancias de
desecho disueltas en ella como ácido úrico,
urea, etc. Por ello conviene también a
quienes padecen hiperuricemia y gota, y a
las personas con tendencia a formas cálculos
renales.
En general, las verduras de la familia de
las crucíferas son ricas en vitamina C y
ácido cítrico, que potencia la acción
beneficiosa de dicha vitamina. Además, son
consideradas como una fuente excelente de
antioxidantes naturales (vitamina C y
compuestos de azufre). Los antioxidantes
bloquean los radicales libres que modifican
el llamado mal colesterol, contribuyendo a
reducir el riesgo cardiovascular y
cerebrovascular. Por otro lado, bajos
niveles de antioxidantes constituyen un
factor de riesgo para ciertos tipos de
cáncer y de enfermedades degenerativas.
A pesar de que por su composición presenta
múltiples efectos beneficiosos para la
salud, la coliflor les sienta mal a ciertas
personas. La fibra y los compuestos de
azufre abundantes en su composición son las
sustancias responsables de la flatulencia y
la dificultad para digerir que experimentan
ciertas personas tras comer coliflor.
Conservación y
criterios de calidad en la compra
A la hora de adquirir una coliflor, se
aconseja elegir aquellos ejemplares que
presenten una masa limpia, firme y compacta,
con hojas verdes y tiernas.
Una vez en casa, la coliflor ha de
conservarse en el frigorífico, envuelta en
una bolsa de plástico perforada. De este
modo puede conservar sus cualidades tanto
nutricionales como organolépticas durante
una semana. Se aconseja no lavarla hasta el
momento en el que vaya a ser consumida.
La coliflor también puede conservarse
congelada, seleccionando aquellos cogollos
que sean más firmes y blancos y
escaldándolos previamente durante unos
minutos en agua hirviendo. De este modo se
pueden conservar durante un periodo de
aproximadamente 8 meses.
En la cocina
Antes de preparar una coliflor hay que
limpiarla correctamente. Para ello se corta
la base y se arrancan las hojas, se separan
los ramos de inflorescencias y se lavan. De
este modo pueden consumirse crudos formando
como ingrediente de una ensalada, siempre
que estén tiernos o pueden cocinarse y
elaborar con ellos una gran variedad de
platos. Si se va a cocer la coliflor se
aconseja no tapar la cazuela ya que si no,
su intenso aroma puede llegar a afectar al
sabor.
La coliflor puede prepararse al vapor,
asada, frita, estofada hervida o gratinada.
Puede servirse como acompañamiento de otros
platos, como legumbres, arroz o formando
parte de una saludable menestra de verduras.
También es un buen acompañante de algunos
pescados, como el bacalao, o incluso puede
formar parte de una original tortilla.
Además las coliflores pueden constituir
nutritivos y sabrosos platos por sí mismas,
acompañándolas de patatas, huevo duro, un
refrito de ajos, un poco de mayonesa o
incluso frutos secos, como por ejemplo
almendras.

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